jueves, 16 de mayo de 2013

Las tierras del trasgo: Othramaras

Othramaras, por Óscar Pérez. Clic para ampliar.

No entres, chiquillo, en el bosque,
con el arrojo que en cuentos leíste.
No creas conocer el camino.
No creas que el sol te protege.

No vayas tras las mentiras,
que la arboleda te ofrece,
no intentes burlar un destino,
que a las hadas pertenece.

No te fíes de los halagos de ninfa,
ni de los augurios de espectros.
Desconfía del cuchicheo del trasgo,
de las dulces promesas del duende.

No escuches a sus habitantes, niño:
manipulan, inventan, mienten.
Y bajo sus sonrisas esconden
afiladas hileras de dientes.

No entres, chiquillo, en el bosque,
con el valor que en leyendas escuchaste.
No sabremos dónde has ido.
No podremos encontrarte.

martes, 14 de mayo de 2013

Concierto-Presentación de la antología "Historias del Dragón" con Duendelirium

EL VIERNES 17 DE MAYO
Concierto-Presentación Antología "Historias del Dragón" con concierto de Duendelirium
En Casa de la Música, Fuenlabrada. Preámbulo del Festival de Fantasía de Fuenlabrada (#FFF) que la Concejalía de Juventud e Infancia desarrollará en el mes de Noviembre en colaboración con la iniciativa Lupus in Fabula y la Federación Española de Fantasía Épica (FESFE)

Para más información, visitad http://www.juventudfuenla.com/?p=7608

No podéis imaginar lo que se está fraguando... pero podéis asomar este fin de semana.
Nos vemos en Fuenlabrada.

lunes, 13 de mayo de 2013

Cosas que aprendí -o que sospechaba y confirmé- en la Feria del Libro de Sevilla

Sevilla es una ciudad preciosa. Y calurosa. Y si se te cae la cartera, te lo indican educadamente en vez de llevársela. Y no han visto a un hombre con kilt en su vida. En Cádiz tampoco. En cualquier caso, no sé si Sevilla tiene un color especial, pero tiene muy buena gente y un ambiente espléndido.

Hay tres reacciones generales por parte del público cuando dices que escribes fantasía:
  • Comentar lo buen regalo que será para sus hijos/sobrinos/nietos. La fantasía aún se percibe por buena parte de los asistentes como un género juvenil. Es algo de lo que hablamos Antonio Martín Morales y yo durante la charla sobre literatura fantástica a cargo de Bibliofórum: la percepción que se tiene sobre el género fantástico y sus lectores está cambiando de forma paulatina pero notable. Hace un par de décadas, la fantasía era percibida como un subgénero, un subproducto cultural, un artículo de consumo ligero para lectores poco exigentes, no era "auténtica literatura". Yo he oído decir "a ver cuándo empiezas a leer libros de verdad" cuando ya tenía a mis espaldas el Silmarillion. A día de hoy aún existe la poco fundamentada e irreal impresión de que la fantasía es un género fundamentalmente juvenil; no obstante, sí percibo que la imagen que se tiene de ella como género ha cambiado. Ahora es una opción. Una alternativa. Ahora tiene un sitio en el imaginario colectivo; un sitio que, al fin, no tiene que compartir con las escobas y los artículos de limpieza. Es por ello por lo que siento un gran respeto hacia autores como George R. R. Martin, que han ayudado a llevar la fantasía a nuevas cotas de popularidad y le han quitado de encima la imagen de "historias para chavales". Aunque ahora no lo percibamos, en un años miraremos atrás y diremos: "nombres como este hicieron que fantasía se empezase a escribir con mayúsculas". Al tiempo.
Ojito con qué regalas al sobrino. No solo por la violencia,
sino por la complejidad narrativa, el lenguaje, la trama...
  • Interés. Sí, he dicho "interés" no "absoluto interés". A menos que seas un gran nombre, nadie va a ir corriendo a que le firmes su ejemplar. Se acercarán, ojearán, se marcharán, puede que vuelvan o puede que no. No he estado en muchas casetas, así que no se os ocurra tomar mi experiencia como algo más que las vivencias de un autor novel que quiere compartir con vosotros lo que va aprendiendo por el camino. En cualquier caso, esto sí os puedo decir: cuando estás en frío, sentado, viendo la gente pasar, hay que identificar esa pequeña chispa de interés, esa minúscula llamita, y tratar de avivarla. Hay autores que son capaces de despertar esa chispa por ellos mismos y no tengo palabras para expresar mi admiración hacia ellos. Pero cuando digo "avivar la llama" no digo "abrumarla". Sopla demasiado fuerte y se apagará. Sopla demasiado suave y no conseguirás nada. No intentes vender un libro: intenta vender una idea, una experiencia. ¿Difícil? Nos ha jodido. Nadie dijo que fuese fácil. Pero precisamente porque es un reto, es una tarea fascinante. 
  • Desinterés. He visto cosas que no creeríais. He visto lectoras retroceder sin dejar de mirarme después de identificarme como autor de género fantástico. He visto miradas de confusión absoluta, como si hablase en un dialecto muerto hace siglos, pese a utilizar una palabra tan castellana como "fantasía". El interés que pudiese despertar tu portada se pierde como lágrimas en la lluvia. Es hora de asumir que lo que tu escribes, por muy bien escrito que esté, no despierta la menor curiosidad. Y la verdad, tampoco pasa nada. No esperabas gustar a todo el mundo, ¿verdad? Hablando de la cual: gracias a Bárbara Hernández por la portada del trasgo y su irresistible poder de atracción. Y gracias a Constantino Romero, que marchó a Valhalla ayer. Otro motivo para llevar a cabo grandes gestas: poder escuchar relatos heroicos con su voz, entre interminables cantidades de cerveza y jabalí.
"Pues debió haberse armado cuando decidió decorar su salón con mi amigo."
Escalofríos.

La cola para que firme libros un dietista -profesión tan honrosa como cualquier otra, ojo- excede, por mucho, por muchísimo, a la de un escritor. La cola más larga de un escritor, por lo menos que yo llegase a ver, fue la de Javier Sierra, que tenía un nutrido grupo esperando. También estaba Julio Anguita, que no llegó a tener mucho público, no al menos cuando pasé ante su caseta, porque ya no es un personaje de actualidad. Sin embargo, el equipo de "El método de la báscula" -parece que es algo enmarcado en un programa de la televisión local, por lo que he visto- tenía tal cola que tenía que dividirse mediante vallas y aún así pasaba por delante de dos casetas. El poder de la televisión, amigos. Llega a estar Jorge Javier Vázquez y el evento se hubiese llamado "Feria del Libro de Sevilla y alrededores" por el tamaño de la cola. ¿Puede llegar a molestar, a irritar que tus esfuerzos literarios no encuentren la recompensa que esperabas? Hace poco hablé acerca de ello, de qué escribes y para quién, y los resultados que cosechas por ello. ¿Quieres vender libros? Sal por la tele.

Hablando de lo cual, despiertas más interés por tu libro hablando sobre otras obras, o sobre otros autores, o sobre otros temas, que cuando hablas sobre el tuyo. Este punto es importante. No hables de lo maravilloso que eres, de tu ombligo, de lo bien que escribes -por favor, en serio, no-: demuestra que tienes algo en la puñetera cabeza. Que tienes cosas interesantes que decir, que en ti bulle la curiosidad, que eres apasionado, que tienes cierta idea de lo que hablas, que eres honesto con lo que sabes y con lo que ignoras, que tienes la capacidad de sorprender, ya sea con una observación afilada, con una broma en el momento oportuno -ni antes ni después- o con una idea. La charla de Bibliofórum me puso en contacto con personas que podían estar interesadas en El Rey Trasgo -no lo estaban entonces, pero tenían el potencial de estarlo- y me dio un espacio y un micrófono para hacerles reflexionar, pensar o entretenerse durante una hora.
Suscitar interés sobre algo, sin pretenderlo, hablando indirectamente de ello.
No es la primera vez que me pasa.

¿Qué supone tener un micrófono delante? Es una oportunidad. Nada más. No es una garantía ni -como a veces parece- un favor que le estés haciendo a la organización, o al público, o al mundo. Es una oportunidad. ¿De qué? De cautivar. No necesariamente sobre tu obra. No, de cautivar con ideas. Sobre literatura, sobre la naturaleza humana, sobre historia, sobre sentimientos. Escribe de lo que sabes, habla de lo que sabes, y hazlo con pasión. Y si el lector percibe que parte de esas ideas están plasmadas en tu libro, puede que se interese por él. "Puede", "potencial", "posibilidad". Escribes sobre un género minoritario en un país quebrado, amigo. No hay nada seguro. No hay certezas, hay oportunidades. Tienes una hora por delante y un micrófono: aprovecha esa oportunidad. Sácale todo el partido. Haz soñar a los asistentes y quizá, solo quizás, estarán dispuestos a pagarte para que sigas haciéndoles soñar cuando ya te hayas marchado de la ciudad.

Y solo me queda dar las gracias. A Elena, por llevarnos, por ser un sol y por tomar nota de mis horribles frases de corte erótico-festivo para su próxima novela. A María, por ser todo un descubrimiento, su excelente conversación y sus Historias Médicas para No Dormir. A Jesús, al que deseo la mejor de las suertes en todo cuanto está emprendiendo. A Albo, por no darme un tortazo, por tardón. A Mamen, por ser al mismo tiempo brújula y navío. A Laura, por su compañía, por no dejar de sonreír. A Concha, por su apoyo y hacerme sentir entre amigos. A Antonio, por lo fácil que es crear una sinergia con él, por ser un monstruo creativo. A Carmen, por ser fuerte en un mundo que quiere que te rindas. A mi hermana, por acogerme, por estar construyendo su camino con tanta sensatez y cuidado. A todos los nuevos amigos que hice. A los asistentes al evento, comprasen un trasgo o un libro sobre básculas. A todos. Gracias.

jueves, 9 de mayo de 2013

Trasgos en la Feria del Libro de Sevilla

¿Vais a pasar por la Feria del Libro de Sevilla? Excelente. Tendréis un asiento en primera fila para ver cómo los trasgos la hacen suya.

¡No, por favor, no tengáis miedo! No van a hacerle nada.

Corretearán entre los tejados, se esconderán en los rincones oscuros para bailar en corro, se subirán a puntos muy, muy altos y observarán en cuclillas a los transeúntes, con sus ojillos negros centelleando bajo el sol. Si ponéis atención, podréis escucharlos cuchichear, reír y gorjear. Y si os quedáis fuera hasta la noche y os topáis con uno de ellos... Quizá podáis convencerlos de que se lleven a alguien que os cae muy mal. O que os lleven a vosotros. Lo dejo en vuestra mano.

Todo listo para el gran día.

Por otra parte, el sábado 11 de mayo estaré firmando ejemplares con la heraldo del pájaro de fuego, Laura S. B. , en El Gusanito Lector -caseta 12-. Por un par de papeles con números escritos en ellos tendréis un salvoconducto a mundos inolvidables, firmados por los soberanos de dichos mundos. ¿No es la mejor transacción que habéis llevado a cabo en vuestras vidas? Nos vemos allí.


Por otra parte, el domingo 12 de mayo a las 12:00, las alegres personitas de Bibliofórum han tenido a bien invitarme a participar en una mesa redonda que lleva por título "Hadas, trasgos y otros bichos" en la que, junto a Antonio Martín Morales, hablaremos de criaturas fantásticas de las que solo se ven cuando sabes con qué ojos mirar. Venid, será muy bonito.


miércoles, 8 de mayo de 2013

Las tierras del trasgo: Aesil

Aesil, por Óscar Pérez. Clic para ampliar.

Fue el sublime K[…] quien formuló la […] pregunta:
No es la vida sino […] entre infinita oscuridad,
¿A qué estudiar […] la vida […], tanto por saber de esa oscuridad?
[…] La muerte, el regreso […] a las tinieblas.
Durante años meditó en los desiertos de Aesil, habló […] el cielo y la tierra.
Alimentándose de […] y luz y palabras y pensamientos.
Vivió la muerte […], vivió el vacío. […] lágrimas sobre la roca yerma.
Cruzó los umbrales […] centinelas astados de tiempos antiguos ante sus pilares.
[…] sin miedo, deseoso de conocer la oscuridad […] la inocencia de un niño.
[…]
En sueños vio que la oscuridad no era completa, sino […] el cielo estrellado.
Luces distantes […]. Los muertos.
Allí aprendió palabras más poderosas que la magia, más que la adivinación.
Pronunciarlas le condenó. Aprendió que la muerte […]
[…]
Los mismos dioses pueden morir. Por eso piden nuestro favor […]
Ofrecen vida, poder […] Cuando mueren […] mueren también los dioses.
En la gran ciudad de Niva se quemó el templo con sus sacerdotes.
Hasta Raspeth llegaron los aullidos […], las rojas colinas de Gad.
[…] sangre de sacerdotisas y eunucos. Y el dios […] gritó con ellos.
Ardieron los tomos, los pergaminos, en la gran ciudad de Niva […]
“Mira, extranjero, las llamas lamiendo sus muros centenarios.”
“Mira cómo muere un dios.”
[…]
La sangre que fluye por el mundo […], que teje todas las cosas.
[…]
Del mismo modo que puede morir lo mortal, lo mortal […] eternamente.
[…] bálsamos y palabras, palabras de poder. […] los cuerpos.
Desoíd [...] que buscáis. 
Las palabras vacías de la nigromancia; no puede ser vida lo que no es sino servidumbre.
Las promesas vacías de la momificación; no puede ser vida lo que no es sino postración.
La [...] de la consciencia; no puede ser vida lo que [...] contemplación.
Nadar fuera de la oscuridad, como nadar fuera del caudaloso […]
Y regresar […]
[...]
Así habló el sublime […]
Así ha de ser.

Extracto de las tablas de Aesil.
Uno de los textos escritos más antiguos del continente, grabado en arcilla.
Los fragmentos que completarían el texto se han perdido para siempre.